martes, 6 de septiembre de 2011

Concepto sobre la Danza Contemporánea

Concepto sobre la Danza Contemporánea
            Antes de iniciar y tratar de elaborar, pretenciosamente, ¿A qué llamamos Danza Contemporánea?, habremos de verbalizar el término o concepto de “Contemporáneo” ¿En dónde surge el término, por qué y para qué?, así como también habremos de discutir si el termino sigue siendo adecuado, para el formato de danza que actualmente se desarrolla. Por ello, creo conveniente exponer la siguiente pregunta; “Contemporáneo” ¿Es un término que tiene vigencia? Creo que es indispensable discutirla, por ello es indispensable iniciar con el significado del término o concepto de “Contemporáneo”.
Contemporáneo, Es una palabra que se acuña a todo aquello que se desarrolla en el presente inmediato, que sucede en la actualidad bajo un mismo contexto, de ahí podemos mencionar que:
Como adjetivo calificativo, el término contemporáneo sirve para señalar todos los hechos, circunstancias o fenómenos que toman lugar entonces en el tiempo presente y que son parte de una realidad particular actual, contrapuesta a las realidades de otros períodos históricos del ser humano. http://www.definicionabc.com/historia/contemporaneo.php
            Por lo tanto, podríamos decir que todos los tiempos han tenido su contemporaneidad, lo cual nos sugiere que la danza siempre ha sido contemporánea, sin embargo y sin querer romper todavía de tajo con las herencias, diremos que “no”, pues el término no existía como tal, sino hasta después de 1789 (Revolución Francesa).
Pero para la sociedad, ese fenómeno que tiene que nutrirse de diversas directrices para poder ser entendido, ha tenido que generar diversos periodos, momentos y clasificarlos, adjetivisarlos y calificarlos propiamente para poder tener u obtener una supuesta “fácil lectura”.
            Habremos de contemplar a su vez, que dicha lectura siempre es realizada por los mismos, es decir, los mismos que siempre ponen, imponen y han impuesto nombre a todos los sucesos de la raza humana, como si dentro de sus clasificaciones  de verdad estuviera incluida, “LA RAZA HUMANA”… (Occidente, por supuesto…)
Ello nos obliga a cuestionar ¿Quién o quiénes les han permitido hablar por todos? ¿Cuándo se ha consensuado dicha terminología que abarca o pretende abarcara  a la “RAZA HUMANA”? pero eso es otra cuestión que se habrá de discutir en otro momento o foro. Sin embargo, empuja o nos empuja y nos lleva al borde de contemplar con otros ojos el horizonte, y una vez más preguntar ¿Si nosotros estamos contemplados en dicho parámetro, o somos tan necios que buscamos las maneras de incluirnos? ¿De ahí qué somos, quiénes somos y qué hacemos?…
            Siguiendo con el planteamiento inicial, y tratando de no distraernos del objetivo del presente trabajo, presento una nota que menciona el momento “histórico” en el que se plasma por primera vez el término “Contemporáneo”, el cual fue acuñado, adivina por quién?...
De acuerdo a los parámetros históricos se considera contemporáneo a todo aquello que haya tenido lugar luego de la Revolución Francesa (1789). Este evento particular ha sido aceptado como el fin de la Edad Moderna y el comienzo de la Edad Contemporánea que dura hasta nuestros días. En este sentido, todos los eventos históricos, políticos sociales y económicos así como también las creaciones culturales, religiosas y mentales del ser humano que se hallen en este período de tiempo serán consideradas contemporáneas. http://www.definicionabc.com/historia/contemporaneo.php
Wow…, como se dice actualmente o “contemporáneamente”…, dicho término posee ya más de 200 años (doscientos años), por lo tanto y reforzando un párrafo arriba mencionado todo puede ser o todo debería o ha sido en su momento “contemporáneo”. Ahora bien, pregunto, ¿Cuánto tiempo dura lo Contemporáneo? ¿Quién dicta, tal periodo?, pues si seguimos el párrafo anterior y nos echamos un clavado en la historia, descubriremos que la historia es un ser vivo, mutable, modificable. En nuestros tiempos modernos podemos decir, vertiginosamente transformable (permanentemente).
            En fin, y con la intención de no perder de vista a la danza, tomaremos o continuaremos con las clasificaciones generales.
El tiempo inexorable avanza, un poema de dominio popular nos lo hace notar que; “El hombre dice que pasa el tiempo, el tiempo dice que pasa el hombre”, el hombre sigue su ruta de transformación, y así en un santiamén que dura cien años, el hombre abre la compuerta del “Modernismo”, término este que abraza todo aquello que rompe con el clasicismo de la sociedad, lo dionisiaco irrumpe en lo apolíneo, y lanza su propia lectura o visión de todo aquello que inicia o renace ante este nuevo lenguaje…  
Sin embargo, y sin perder de vista nuestro objetivo, habremos de tomar este término “Modernismo” como punta de lanza, que se acuñe a todo un proceso de una nueva visión de la sociedad, y nos enmarca el surgimiento de una nueva visión filosófica del ser occidental.
Éste, el Modernismo, es un término que surge a finales del siglo XIX y que ante la necesidad de nombrar de alguna forma a todo aquello que se comienza a generar y que rompe con las tradiciones clasicistas, producto un nuevo enfoque de las nuevas estructuras socio-políticas-artísticas-culturales-filosóficas  que se venían sustentando ha partir de herencias rebasadas, por la propia movilidad del pensamiento occidental.
    El Modernismo, es pues, la manera de nombrar a todo aquello que se divorcia, de todo aquello que pretendía encajonar todo suceso realizado por el hombre (occidental) y que enmarca y marca la ruta a seguir para darle un nuevo sentido a  las corrientes transformadoras.
Por ello y ya entrando en tema, habremos de decir que “El término “danza moderna” surgió en 1926 con la primera función de la Graham para categorizar un tipo de expresión inédita http://www.revistaantidoto.com/danza.php?ed=15
“En 1926, Martha Graham presenta sus primeros trabajos: Primero con su trío, que reúne a las bailarinas Betty MacDonald, Evelyn Sabin y Thelma Biracree. Durante el recital del 18 de abril de 1926 (que será una fecha importante en la historia de la danza moderna), ofrecida en el teatro de la calle 48 de Nueva York, Martha Graham presenta una serie de composiciones cortas interpretadas por su trío y algunos solos que ella misma ejecuta” (Baril, Jaques. 1987. p. 83).
Todas estas creaciones se presentan bajo una forma distinta de aquellas  a las cuales el público está acostumbrado. Es entonces cuando, para distinguirlas de las precedentes, se empieza a calificar de modern dance esta nueva forma de danza” (Baril, Jaques. 1987. p. 84).
Sin embargo, habremos de entra en otra discusión, pues este término si bien es cierto que se acuño en los Estados Unidos, no podemos dejar de contemplar que en Europa, específicamente en Ascona, Suiza, en el Monte Veritá. Mary Wigman, Rodolf Von Laban y una serie de anarquistas, desarrollaban todo un bagaje de exploraciones temáticas relacionadas con la danza, el cuerpo y demás…
De ahí y siguiendo nuestra línea del tiempo, lo que precede a la “Danza Moderna” habrá de llamarse “Danza Contemporánea”, a un y a pesar que la misma Graham ya hacia “Danza Contemporánea”…
Siguiendo tal línea habremos de ver surgir al padre o precursor de la “Danza Contemporánea” en Norteamérica, Merce Cunningham, quien a su vez, habrá de voltear los ojos a lo ya experimentado y realizado en Europa, al observar que la danza en América, ha sufrido de una enorme carencia de reflexión y continuidad, así como de individualidad en dónde; Isadora Duncan, hija del modernismo, contemplaba sus danza a través de la relación que la naturaleza le ofrecía para realizarlas; Ruth St. Denis, contemplaba a la danza como un rito, una gracia de lo divino, lo cual le hace voltear los ojos hacia oriente de donde nutrirá su quehacer artístico, realizando infinidad de obras coreográficas relacionadas con la deidad, cualquiera que esta fuera, pues su finalidad era la alabanza a través del movimiento, Ted Shawn, quién en un principio deseaba dedicarse a ser clérigo, descubre en la danza la manifestación de la energía masculina, la cual desarrolla a lo largo de su vida, en donde explora y experimenta el movimiento a partir de los principios de F. Delsarte.
Acercándonos al final de esta visión, habremos de contemplar pues, la sucesión de estafetas, en donde la “Danza Contemporánea”, hija directa de la “Danza Moderna”, surge no ya por una necesidad, y no por un orden, en donde lo expuesto a través de la exploración de los principios básicos del movimiento; espacio, tiempo, peso o forma y fuerza o dosificación de la energía. Se convertirán en elementos de un profundo análisis… arroja nuevas formas de comunicar a través del cuerpo y de por supuesto… de la danza.
Por ello, habremos de cuestionarnos si el término “Contemporánea” es vigente en pleno siglo XXI o si es, una moda, una herencia, una carencia de poder clasificarla a partir de sus nuevas estructuras o simplemente la facilidad que el concepto nos aporta, pues nos queda claro que lo contemporáneo corresponde a lo “actual”, siendo más fácil decir “Contemporáneo”, que abrir toda una discusión al suceso…
Merce Cunningham, junto con Alwin Nikolais, figuras fenomenales del surgimiento de la “Danza Contemporánea” en los 40´s, rompen con el empleo tradicional del espacio, el cuerpo y de todos los elementos hasta ahora convocados por la danza… Merce Cunningham utiliza el azar como herramienta del cuerpo, juega con el movimiento y la música y las casualidades que se pueden entrelazar en el juego visual, corporal, auditivos. Mientras que el Nikolais despersonaliza al bailarín-individuo al mezclar diversas elementos tecnológicos, principalmente la iluminación, música electrónica (elaborada por él mismo) y el empleo de objetos escenográficos diversos. Todo ellos generando un discurso abstracto, difícilmente asible bajo un contexto común.
Habremos de contemplar que dicho término; “Contemporáneo”, se verá severamente afectado a partir de las propuestas elaboradas por Michel Foucault, al referirse que la historia es un espectro distorsionado en donde los conceptos pierden su vigencia ante las o los nuevos rompimientos de paradigmas, en donde sugiere y devela, que la historia no tiene que ser forzosamente una guía para generar nuevas estructuras, las cuales ya han cubierto y se han desgastado ante la imposibilidad de seguir patrones que ya nada tiene  que ver con el nuevo orden de las cosas.
La historia ya no se puede contemplar a partir de la historia misma, sino que es un nuevo germen que se debe de construir o reconstruir a partir de sus nuevos aparatados, por ello el término “posmodernismo” (generado en las décadas de los 60´s y 70´s),  sugiere una nueva visión de las cosas.
El posmodernismo, la “Danza Posmoderna” que le sigue a la “Danza Contemporánea” y generada por los alumnos de los arriba mencionados, aunado a la corriente alemana, de donde veremos surgir a tantos y tan diversos artistas como Pina Bausch, Johann Kresnik, Reinhild Hoffmann, Susanne Linke, etc. Trascienden el término de “Danza Contemporánea”…
            Por todo ellos, no podemos quedarnos casados con los términos que se nos han heredado, pues el orden, la estructura, así como diversos conceptos han dejado de ser funcionales o descriptivos, he incluso han acorralado una enorme diversidad de nuevas formas que han ido surgiendo gracias a los diversos implementos sociales, tecnológicos, antropológicos, etc., que la nueva sociedad ha ido construyendo a finales del siglo pasado y principios de este, por lo tanto, dudo mucho que el empleo de la palabra, término o concepto “Danza Contemporánea” siga siendo el adecuado para mencionar lo que actualmente está sucediendo con el hecho dancístico.
            Este significante, adquiere una enorme diversidad de significados ha según el horizonte geográfico en el que se desarrolla, el término “Danza Contemporánea”, es pues una diversidad y multiplicidad de formas, visiones y sentidos en el que es tratado el quehacer dancístico, al respecto:
“el coreógrafo canadiense Paul André Fortier, expuso en una mesa redonda sobre teatro-danza publicada bajo el título: Ese niño incestuoso sostiene que <La gente necesita nombrar las cosas, darle una marca comercial: danza, teatro, teatro no verbal, danza-teatro. Estos vocablos intentan identificar las cosas nos influencian  pese a nosotros mismos, aún si no se corresponden necesariamente con lo que hacemos. Para mí, lo que actualmente importa es traducir  mis ideas. Lo hago por fuera del contexto, lo hago en movimiento” (Lábate, Beatriz. p. 9 -10).
Continúa su exposición diciendo que:
         Para mí eso quiere decir: despegar de la realidad, reorganizar los elementos esenciales de la escena, los cuerpos, y utilizar mis fantasías a fin de poner todo eso en estado de ser mirado y escuchado. (…) No es más teatro, no es más danza, ni mimo, ni danza social, ni esto, ni aquello…”(Lábate, Beatriz. p. 10)
Solo es DANZA…
Ante tal visión, que no pretende más que apoyar la tesis planteada a lo largo del presente documento, expondremos como conclusión que la “Danza Contemporánea” es; la convergencia del cúmulo de saberes adquiridos, puestos y expuestos a disposición del arte escénico-dancístico, en donde el artista-plástico creador complementa de manera coherente todos los elementos convocados en un significado único que permita al espectador encontrar sus propios significados.
            La “Danza Contemporánea”, no puede ser un concepto, o ha dejado de ser un concepto de una sola lectura, que signifique un  todo específico, se ha convertido, al igual que todo desarrollo o hibrido social, en un todo único excluyente que invoca y convoca a infinidad de disciplinas y saberes que confluyen en este fenómeno escénico.
            Finalmente te comparto un texto (modificado para este trabajo) que escribí para el primer encuentro “Laban” en el 2008, en el CenArt., el cual se refiere en un sentido general a lo que es la Danza y lo que ella ha significado en la vida y existencia del ser humano:
“La danza siempre ha guiado a los hombres al despertar de la conciencia, lo ha enseñado a dialogar con el corazón. –Poseedor de infinitos secretos- La danza, junto con el espíritu del hombre se regocija ante la vida por el placer de haber encontrado el manantial de la propia existencia…
Compartir la propia existencia, es la misión, para algún día, ver reflejado el rostro de Dios en el otro…” (Chanona, Jorge. 2008)

Maestro, con este texto, no pretendo más que compartir con usted, una enorme inquietud que es necesario reflexionar sobre nuestro quehacer dancístico, así como contemplar la enorme diversidad de disciplinas relacionadas con el cuerpo… y no. Todas ellas han sido y son convocadas por la “Danza Contemporánea”; Filosofía; Tecnología; Espacios Diversos; así como lo ya dicho, un sin fin de técnicas, estilos y demás herramientas que confluyen ante la necesidad y posibilidad de comunicar de múltiples manera aquello que nos inquieta y nos convoca a externarlo a través de nuestro discurso, la danza (“contemporánea”), la cual, al igual que todo lo anterior, es una herramienta más que nos permite externar a través del movimiento, nuestro propio universo…  


Referencias:
Libros:
_          Baril, Jaques. (1987). La danza moderna (1a edición). Barcelona: Paidós.
Referencias Internet:
_              Lábate, Beatriz. “Teatro-danza”, Los pensamientos y las prácticas. Cuadernos de Picadero. Cuaderno No. 10 Instituto Nacional de Teatro – Septiembre 2006. Buenos Aires. Argentina.
Video:
_              Resonancias. Idea original: Pilar Urreta; Realización, Edición y Fotografía: Joaquín Guzmán; Textos y voz en off: Jorge Chanona. CanArt, ENDCC. México. 2008.

                                                                                                                     

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